Archivo | febrero, 2013

Vicisitudes lésbicas: Búsqueda de piso

7 Feb

Vicisitudes lésbicas. Búsqueda de piso

Tras más de un mes de búsqueda de piso con mi chica, nos hemos topado con diferentes propietarios y agentes inmobiliarios, de todas las edades y con mentalidades de todo tipo.

Voy a intentar hacer un pequeño resumen por puntos de los distintos tipos:

1. Está el típico agente inmobiliario, sexo masculino, que obviamente piensa que sois amigas. Dos chicas… sí, ¿cómo van a ser pareja? En primer lugar te dice “¿Es para ti el alquiler?”, a lo que respondes con un “No, es para las dos”. En este caso suceden dos cosas:

  • Alquiler de un estudio. El agente os mira fijamente mientras en su mente… “Uhmm, el piso es de una habitación, son dos chicas, ¿dormirán en la misma cama? ¿una dormirá en el sofá? Uf, no sé, esto es demasiado complicado”– Tras un silencio incómodo (para él, ya que vosotras estáis tan acostumbradas ya que os da risa) procede a enseñaos la vivienda, no sin antes de finalizar volver a preguntaos si es para una de vosotras sola. Sí, parece que no ha inclinado bien la cabeza para que sus dos neuronas se junten y procesen la información.
  • Alquiler de dos o tres dormitorios. Os reunís con el agente, os saluda, sin preguntas, todo va genial hasta que llega el momento de enseñar la habitación de matrimonio. Claro!! Esta es la habitación más grande de la casa y tiene aseo propio!! Y ahí llega su inteligente comentario: “Bueno, tendréis que echar a suertes quién se queda con la habitación”; comentario que ignoráis y él se queda como un idiota pensando que no entiende lo sucedido. Al igual que el anterior, tampoco se da cuenta de que sois lesbianas.

2. Luego tenemos al agente inmobiliario mujer! Ya habéis hablado por teléfono de que quieres ver un piso y sois dos chicas. Llegáis, os enseña el primer piso y cuando llegáis a la habitación de matrimonio estáis a la espera de otro típico comentario, pero no dice nada; termina de enseñaos el piso, os gusta, le comentáis que está bien, que si el precio podría bajar algo… dice que lo mirará y de repente dice “Bueno, puedo enseñaos algo más económico, ¿sólo necesitáis una habitación verdad?”—— AAAleeeeluya!!! ¿Tan difícil era que alguien lo pillara?

3. El propietario, sexo masculino, unos 60 años de edad. Para ellos no existen las lesbianas. No metáis un perro en la casa. Su mujer se quejará de todo.

4. Y por último, la propietaria, mujer, unos 30 años de edad, con hijos. En seguida se da cuenta de que sois pareja, sin hacer ningún comentario ya os pregunta si necesitaréis alguna cama en la habitación de invitados. Finalmente decidís quedaos con este piso que es el más bonito y la mujer os dice que ya se han interesado un par de personas pero le tiene mucho aprecio a su piso y sabe que vosotras lo cuidaréis bien. Punto para las lesbianas! Las mujeres somos más cuidadosas 🙂

Así que, tras este breve, muy breve resumen, ya que si os contara todo lo que nos pasó tendría que redactar un libro completo, mi conclusión es: ¿Las lesbianas somos invisibles para los hombres? ¿Estamos tan estereotipadas que si no somos las típicas “bolleras” no se dan cuenta?  Bueno, yo he llegado a mi propia conclusión de que las mujeres somos más inteligentes; no quiero ofender a ningún hombre pero aquí sólo he reflejado mi experiencia tal cual ha sucedido.

Si conocéis más tipos de propietarios o agentes inmobiliarios, ya sabéis! Comentad vuestra experiencia, estaré encantada de leeros 🙂

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